PERSPECTIVAS: Las reformas en India

Anirudha Dutta, analista de macroeconomía de Capital Group, analiza las reformas en India

External Writer 19/06/2015

La continuación del auge en los mercados emergentes que venía observándose desde comienzos de los 2000 pareció quedarse en una mera ilusión en diciembre de 2014 al verse varias regiones afectadas por los temores acerca del incremento de los tipos de interés en EEUU, la caída en los precios de las materias primas, la debilidad de sus divisas en comparación con el dólar estadounidense y el retroceso de los mercados de renta variable. Pero hay que ser conscientes de que no todos los países evolucionan igual y es necesario diferenciar entre los  que cuentan con paquetes de medida para respaldar las reformas estructurales y el crecimiento económico y los que carecen de ellos.

India constituye un buen ejemplo de nación con un robusto programa de reformas. Muchos inversores recordarán el frustrante periodo 2010-2013, durante el cual el país tuvo que enfrentarse a un incremento de la inflación, a una baja tasa de crecimiento, a una rupia en caída libre e importantes déficits presupuestarios. Sin embargo, la holgada victoria en las elecciones generales de mayo de 2014 del partido reformista liderado por el hoy primer ministro Narendra Modi, que afrontó la legislatura con el objetivo de dar un rápido giro a años de retroceso progresivo, ha traído consigo una serie de acontecimientos positivos.

Desde que ocupó su cargo, Modi ha orientado la muy necesaria reforma de India hacia un enfoque más favorable al desarrollo empresarial y de la inversión centrándose en recortar la burocracia y mejorar la eficiencia y transparencia de los trámites administrativos. No obstante, lejos de optar por un cambio radical, el primer ministro ha tomado el camino de la reforma progresiva con el claro objetivo de fomentar una mayor coordinación entre los ministerios y un proceso de toma de decisiones más ágil para la resolución de los problemas económicos. En menos de un año el país ha conseguido dar la vuelta a las previsiones negativas que lo lastraban para dar lugar a un entorno macroeconómico estable a partir de seis factores clave. 

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